Introducción
Al comprar una casa en España uno de los gastos fijos que aparece al final del proceso es la intervención del notario. Aunque no suele ser el mayor desembolso, es importante entender qué servicios cubre, por qué varía su precio y qué otros costes relacionados conviene prever antes de firmar la escritura.
¿Qué hace el notario y por qué hay que pagarle?
El notario autoriza la escritura pública de compraventa, da fe de la identidad de las partes y de su capacidad, comprueba que la operación se ajuste a la ley y redacta un documento con plena eficacia jurídica. Ese trabajo conlleva unos honorarios por la elaboración y la autorización del acta o escritura, además de la expedición de copias autorizadas que suelen solicitar las partes y terceros (registro, banco, gestoría).
¿De qué depende el coste de la notaría al comprar una casa?
El importe final que pagas en la notaría no es una cifra única: varía en función de varios elementos. Entre los más relevantes están:
- Precio de la vivienda: muchos conceptos notariales se calculan teniendo en cuenta la cuantía de la operación o del préstamo, por lo que una compra más cara suele conllevar mayores honorarios.
- Existencia de hipoteca: cuando se firma además la escritura de crédito hipotecario se incrementan los trabajos y la documentación, y eso influye en el coste total en la notaría.
- Número de copias autorizadas: cada copia adicional de la escritura que se solicite suele generar un coste extra.
- Complejidad del expediente: cargas registrales, cláusulas especiales, compraventas con varios compradores o vendedores, poderes previos, o situaciones de herencias o modificación de régimen matrimonial complican el acto y aumentan el tiempo y la documentación.
- Gastos accesorios: solicitudes de certificados, búsquedas registrales, expedición de pólizas informativas y otros trámites administrativos que gestione el notario pueden sumar conceptos en la factura.
- Localización y idioma: aunque existe una tarifa oficial para determinados conceptos, los servicios adicionales y las copias pueden variar entre despachos; además, si se requieren traducciones juradas o intervención de intérprete eso encarecerá el servicio.
Gastos relacionados que conviene prever
La factura de la notaría forma parte de un conjunto de gastos asociados a la compra. Entre los más habituales que conviene separar están:
- Registro de la Propiedad: la inscripción de la escritura es un trámite distinto que genera sus propias tasas.
- Impuestos: dependiendo de si la vivienda es nueva o usada, hay que abonar IVA o el impuesto de transmisiones patrimoniales, y en ciertos supuestos también el impuesto de actos jurídicos documentados; son obligaciones fiscales diferentes a los honorarios notariales.
- Gestoría o asesoría: muchas personas contratan una gestoría para que gestione las liquidaciones fiscales y la inscripción registral.
- Tasación y costes bancarios: si pides hipoteca, la tasación y las comisiones que aplique la entidad son gastos adicionales ajenos al notario.
Cómo pedir presupuesto y qué revisar en la factura
Antes de firmar conviene solicitar al notario un presupuesto desglosado. Pide que figure, al menos, la parte correspondiente a la escritura de compraventa, la de la hipoteca (si procede), el número de copias previstas y cualquier suplido o coste por certificaciones. En la factura final comprueba:
- Que los conceptos reflejados coinciden con lo presupuestado.
- Cuántas copias están incluidas y cuál es el precio de las adicionales.
- Si hay importes por certificaciones registrales u otros documentos externos.
- La forma de pago y fecha límite.
Consejos prácticos para ahorrar sin arriesgar la seguridad jurídica
No se trata de renunciar a la protección que ofrece el notario, sino de evitar costes innecesarios. Algunas ideas útiles:
- Solicita un presupuesto previo y compara conceptos entre varios notarios cercanos. Aunque ciertas tarifas están reguladas, los suplementos y copias pueden variar.
- Limita el número de copias a las estrictamente necesarias; muchas gestoras y bancos aceptan copias simples en determinados trámites.
- Aporta al notario la documentación completa y en orden para evitar consultas y rectificaciones que generen trabajos adicionales.
- Si se utiliza una gestoría habitual, coordina con ella para que gestione la presentación de documentos y así reducir trámites que el notario pudiera facturar como suplidos.
- Pregunta por la posibilidad de que la entidad bancaria facilite la escritura de la hipoteca para revisión previa, lo que puede acortar el trámite en la notaría.
Errores comunes que aumentan el coste
Algunas situaciones que suelen encarecer el proceso son no comprobar cargas del inmueble antes de la firma, necesitar poderes a última hora, pedir muchas copias o solicitar certificaciones urgentes. Otra fuente de incremento es la falta de comunicación entre las partes y el notario, que obliga a subsanar o complementar documentación en el momento de la firma.
¿Qué documentos suele pedir el notario para la compraventa?
Los documentos básicos que el notario suele solicitar son los identificativos de las partes, el título de propiedad, nota simple del Registro, certificación de cargas, justificantes de pago de impuestos en su caso, y la documentación del préstamo si hay hipoteca. Dependiendo del caso pueden añadirse escrituras previas, estatutos de la comunidad de propietarios o poderes notariales.
¿La notaría incluye la inscripción en el Registro de la Propiedad?
No. La inscripción registral es un trámite independiente. El notario puede remitir la escritura para su inscripción si así lo acuerdan las partes o una gestoría lo hace en su nombre, pero el registro aplica sus propias tasas y plazos.
¿Quién suele pagar la notaría, el comprador o el vendedor?
No hay una norma única obligatoria para todos los casos: lo habitual en muchas operaciones es que el comprador asuma los gastos de la escritura de compraventa cuando se incluye la formalización de la hipoteca, pero también existen costumbres locales y acuerdos entre las partes. Lo importante es acordarlo y dejarlo por escrito antes de la firma.
¿Aumenta mucho el coste si firmo también una hipoteca?
Firmar una escritura de hipoteca implica más trabajo documental y la redacción de cláusulas específicas, por lo que sí incrementa la facturación en la notaría respecto a una compraventa simple. Además, la hipoteca conlleva otros gastos independientes, como la tasación y las gestiones contractuales del banco.
¿Puedo elegir notario?
Sí. Tanto comprador como vendedor tienen derecho a proponer notario; lo habitual es que el notario se decida por acuerdo entre las partes. Si la operación incluye hipoteca, la entidad financiera también puede sugerir uno. Es recomendable elegir un notario de confianza y, si es posible, cercano al Registro de la Propiedad donde se inscribirá la escritura.
¿Cuándo es necesario consultar a un profesional adicional?
Si la operación presenta complejidades (copropiedades, herencias, empresas, usuarios no residentes, cláusulas hipotecarias poco claras) es aconsejable contar con un abogado o asesor que revise la documentación antes de la firma. Un profesional puede detectar cargas, cláusulas abusivas o riesgos fiscales que afectan al coste global de la operación.